Carlos Blanco | Fondo Encomenda | Aceleradora Conector

Business Angels Inversores Startups Éxito

Nació en Barcelona, es informático de formación y el fútbol es su pasión. Disfruta siendo emprendedor, pero los números dicen que es muy buen inversor. Le encanta crear compañías, pero no le gusta llevar el día a día. Su filosofía y su intuición lo llevaron a apoyar proyectos emprendedores, de hecho, ha invertido en 100 startups y 150 aceleradas juntando su etapa como business angel e inversor de capital riesgo.

Proviene del sector IT y en los años 1990 con 21 años fundó su primera empresa, dedicada a desarrollar software a medida para empresas. También se dedicó a los ERP (Sistemas de planificación de recursos empresariales), montando una consultora que hacía implantaciones de los antiguos ERPs y tenía como principales clientes a Novartix, Moulinex y Bertelsmann.

En 1994, conoce internet de la mano de Toni Mascaró y crea su primera cuenta de email, gracias a lo cual en 1996 monta su primera startup en internet llamada, Servifutbol. En 1999 refunda esa compañía llamándola, Sports Internet Factory y durante un tiempo se dedicó a ser la “agencia EFE” de los contenidos deportivos.

Los inicios de Carlos Blanco, la Inversión en juegos

Vivió el boom (1999-2000) y la debacle (2001) de las puntocom y en el año 2002 fundó Grupo Itnet, incubadora de negocios digitales muy centrada en ocio. Primero se centró en el mundo de los contenidos para móviles y luego se centró en los juegos para móvil, creando en 2005 un portal de juegos para niños y juegos sociales, Mundijuegos. Este sería el embrión de Akamon, compañía fundada en 2011 y vendida en 2015 por 23,7 millones de euros.

En el año 2007 cuando empieza a tener beneficios del Grupo Itnet decide reinvertir los beneficios en nuevos negocios y en otras compañías. Desde 2007 a 2017 realiza 85 inversiones, pero hay un hecho destacado en 2015, cuando Grupo Itnet para sus actividades y vende Akamon.

Nacimiento de Akamon

Pero antes de seguir, es necesario saber cómo nació Akamon. El caso de Akamon, surge como hobbie, ya que Carlos jugaba en un portal llamado Juegon que tenía mucho éxito. Un día conoce a unos developers valencianos que le dijeron que estaban creando un juego parecido a Juegon. Los convence para que trabajen para él, ya que sabe monetizar y captar audiencias, y además poseía portales de Casual Games con los que crear tráfico.

En ese momento crean Mundijuegos, portal a través del cual los developers se llevarían un 50% de revenue share del rendimiento económico que sus juegos crearan. Luego tiempo después, Carlos acabó invirtiendo en la compañía de estos valencianos comprando el 40%, en momentos en los que ellos quisieron más dinero para invertir en nuevas líneas de negocio. Al final lo que hicieron fue fusionar una empresa en la que Carlos tenía el 100%, Grupo Itnet, con una en la que tenía el 40%.

De Mundijuegos a Akamon

Esto dio como resultado un spin-off, tras el que crearon una empresa nueva llamada Akamon, que fue la que compró los activos de software de los developers, los activos de Brand, los usuarios, el tráfico y los 11 mil dominios Grupo Itnet (Mundijuegos). Cuando realizaron esta operación estaban facturando 400 mil euros al mes y 150 mil euros de EBITDA mensual. Estas cifras a los fundadores le parecían buenas, pero era necesario seguir creciendo para obtener mayor retorno.

Para ello buscaron a un CEO, ya que se dan cuenta de que no son suficientemente ambiciosos. Contratan a Vicens Martí, al que le dan un 10% de la compañía y este se encargaría de mejorar el marketing y las ventas. Luego realizan una ronda de inversión donde entran Bonsai Venture Capital y Axon Partners Group con un 20%. Cuando realizan la venta, Carlos tenía un 33% de la compañía; Vicens Martí y los fondos de inversión tenían alrededor de un 30% y los cofundadores (los developers valencianos) otro 33%. En un inicio las negociaciones fueron tensas, ya que el equipo fundacional quería vender y los accionistas no. Al final convencieron a Javier Cebrián de Bonsai para vender, ya que el CEO y Axon no querían hacerlo. El resultado de la operación fue la venta de Akamon a la canadiense Imperus por 23,7 millones de euros.

Carlos Blanco como Mentor en Seedrocket

Entre medias de este gran éxito, se empieza a fraguar otro proyecto. A finales de 2013, cuando Carlos Blanco trabajaba como mentor en Seedrocket, se empiezan a dar diferentes opiniones en torno a la figura del mentor. Los fundadores de Seedrocket, entre ellos Vicente Arias, no creían en el concepto mentoring (persona senior que tiene experiencia en un tema ayuda al emprendedor a tomar decisiones y a conseguir contactos) y Carlos Blanco siempre lo tuvo muy presente.

Aceleradora Conector

Gracias a este hecho a principios de 2014 crea junto con unos amigos (mentores e inversores del calibre de Sacha Michaud, Miguel Vicente y David Tomás) la aceleradora Conector basada en su experiencia (lugar donde Sacha Michaud conoció a Oscar Pierre y actuó como su mentor para llevar a cabo Glovo) y donde se ofrecían sesiones de mentoring al emprendedor durante un periodo de 6 meses. El modelo de Conector era sencillo, la startup que entraba daba un equity a la aceleradora que oscilaba entre el 3 y el 6% y otro a cada mentor que oscila entre el 0,5 y el 1%. En total, la startup cedía entre el 5 y 9% del equity a la aceleradora y los mentores, a cambio de una colaboración predefinida.

Inicios de Nucleo y Encomenda

Después de crear la acelaradora y tras el exit con final feliz, Carlos Blanco se replanteó su situación y vio como diversificar su negocio, siempre planteando unas reglas de juego claras ante todos sus socios. Se sumerge en dos proyectos:

  • Por un lado, crea en 2016 Nucleo Venture Builder, un venture builder para crear startups con un modelo de negocio diferente, en el que le daban un 40% de equity al founder team, lo que permitió tener un nivel de talento superior a los demás.
  • Por otro lado, decide crear un fondo de capital riesgo, Encomenda Smart Capital (deja de ser business angel para dedicarse al 100% a sus tres negocios). El nombre del fondo no es casualidad, ya que lleva la señal de identidad del pueblo orensano donde nació su padre. Cuenta con un socio de referencia, Oriol Juncosa y entre ambos se reparten el trabajo. En las startups B2B actúa como referente Oriol Juncosa, que es analítico, matemático, experto en SaS y en growth; y en las startups B2C actúa Carlos Blanco, ya que es experto en sit, pasional, intuitivo y tiene perfil emprendedor. Ambos destacan que son personas antagónicas, pero tienen los mismos valores personales, algo que a la hora de hacer negocios es muy importante. Con este fondo llevan invirtiendo desde enero de 2018 y sus primeras participadas fueron Goin y Homyspace con las que tienen expectativas muy altas.

En sus negocios destaca que la clave es el networking y la intuición. Además, es muy bueno en marketing online, estrategia, pacto de socios y gestión de conflictos. Estas características lo llevaron a invertir en Glovo antes de que Oscar Pierre enseñara el PowerPoint, inversión gracias a la que sacó uno de sus mayores retornos.

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Sarai Vidal, noviembre de 2020

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