Entrevista al Presidente de la Real Academia de Ingeniería, Elías Fereres

Presidente de la Real Academia de Ingeniería, Elías Fereres Castiel

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La Real Academia de Ingeniería preside durante 2017 el Consejo Mundial de Academias de Ingeniería (CAETS), entre ellas algunas de tantísimo prestigio como la NAE, ACATECH o la Royal Academy of Engineering, de la que Vds. toman el relevo. ¿Cuál es su responsabilidad, como presidente de la RAI, al asumir el liderazgo de la ingeniería mundial y cómo cree que se está percibiendo, de puertas afuera, la dirección ejercida desde la ingeniería española?

CAETS (International Council of Academies of Engineering and Technologial Sciencies) es una organización internacional no gubernamental e independiente que agrupa a las Academias de Ingeniería y Ciencias Aplicadas más prestigiosas del mundo. La presidencia de este Consejo Internacional se establece mediante un sistema rotatorio anual y en 2017 le corresponde a la Real Academia de Ingeniería que me honro en presidir. Mi responsabilidad al frente de CAETS durante este año es, de alguna manera, poner en línea las opiniones de las 26 academias de ingeniería que lo integran. Son muchos los aspectos cruciales para el desarrollo futuro de la Humanidad en los que los ingenieros tenemos mucho que decir y aportar. Alinear posiciones es fundamental. Podríamos decir que mi papel este año es, de alguna manera, ejercer como un director de orquesta, si se me permite la expresión. Y hasta el momento, los integrantes de la orquesta están ensayando de una manera modélica. Puedo decir que el respeto y la admiración que percibo de mis colegas de otras academias hacia la ingeniería española es notable, tal vez porque allá donde vamos los ingenieros españoles dejamos siempre el pabellón muy alto.

Con la RAI como anfitriona, Madrid se convierte en la capital mundial de la ingeniería, en un magno encuentro que reunirá a ingenieros de muy diversas nacionalidades y del más alto nivel. ¿Cuál es el lema que han elegido para la cumbre de CAETS 2017, y de qué manera conecta con el deseo ético de la ingeniería de servir a los ciudadanos?

Efectivamente, bajo la presidencia de honor de S.M. el Rey, Madrid acoge la conferencia internacional de academias de ingeniería en el mes de noviembre, con el lema “Bioeconomía, retos para la ingeniería”. Recogemos el testigo de la cumbre anterior, organizada en 2016 por Royal Academy of Engineering británica, partiendo del mismo deseo de que la ingeniería y los ingenieros estén al servicio de los ciudadanos para un mundo mejor. Así lo venimos entendiendo en la Real Academia de Ingeniería española, donde tenemos a gala decir que somos una Real Academia de “puertas abiertas” a la sociedad. La RAI promueve un nuevo modelo de Academia, orientado al servicio de la sociedad española, a su Administración, instituciones, empresas y ciudadanos. Nuestra intensa actividad como organismo consultivo independiente, en materias relacionadas con la energía, la tecnología, la innovación, el desarrollo industrial basado en la digitalización, la educación y la ingeniería en general, enlaza fundamentalmente con el objetivo último de la ingeniería, que es el bienestar de las personas.

¿Cuál es la hoja de ruta que que se sigue durante esta intensa semana de noviembre, y cuáles son los principales ejes sobre los que se debate?

Las aportaciones se centrarán en el papel de la ingeniería en la Bioeconomía, como ya he comentado anteriormente, ya que todo lo relacionado con la economía está asociado a la biología, la agricultura y otras formas de desarrollo sostenible, haciendo hincapié en cuatro grandes desafíos: el futuro de la seguridad alimentaria y las soluciones para asegurar la alimentación de la Humanidad en las próximas décadas, incluyendo la nueva ingeniería genética; la bioeconomía azul que conlleva el aprovechamiento de los recursos marinos y oceánicos de forma respetuosa con el medio ambiente; y las energías verdes, con nuevos modelos sostenibles de generación y gestión de la energía. Como ven, la selección de los temas y de los ponentes que intervendrán, todos ellos expertos investigadores internacionales de primer orden y reconocido prestigio, responde al objetivo de identificar los principales problemas que la Humanidad afrontará en las próximas décadas y las soluciones que la ingeniería puede aportar en el marco de un desarrollo sostenible. Asimismo, se plantearán líneas transversales de trabajo, relacionadas con la ética, la igualdad de oportunidades, la diversidad y los modelos emergentes de promoción y gestión de la innovación en ámbitos multinacionales.

Los rápidos y vertiginosos avances de la ingeniería y la técnica parecen conducirnos a un futuro posthumano. ¿Es por esta razón que la ingeniería deberá ser, por fuerza, más “humana”?

Creo que los logros científicos y tecnológicos, en todos los campos, son indiscutibles. Términos como el transhumanismo en el que se aborda cambiar la especie humana o el propio poshumanismo del que usted me habla, son cada vez más habituales.

En el I Informe internacional sobre el estado de la ingeniería publicado por la UNESCO su Director Tony Marjoram, afirma que: “la ingeniería necesita autopromoverse como disciplina adecuada para solucionar los problemas contemporáneos, convertirse en una actividad socialmente responsable y vincularse a las cuestiones éticas que guardan relación con el desarrollo”. Como ingeniero suscribo las palabras de Marjoram y desde mi responsabilidad como Presidente de la Real Academia de Ingeniería estoy comprometido firmemente con este propósito.

Real Academia de Ingeniería

La RAI se ha propuesto visibilizar a las mujeres ingenieras y animar a las niñas y jovencitas a estudiar ingeniería. ¿Nos podría hacer un balance de este proyecto hasta la fecha?

Según el Ministerio de Educación, en España, la caída acumulada del número de estudiantes en Ingeniería, Arquitectura, y Ciencias, ha sido del 25% en el último decenio. A este problema se le superpone la escasez preocupante de mujeres en el ámbito de la tecnología. Teniendo en cuenta que alrededor del 54 % de nuestros universitarios son mujeres, y que su presencia en estudios de ingeniería no llega al 25 %., estamos ante un desaprovechamiento de talento que no nos podemos permitir.

Nuestro Proyecto Mujer e Ingeniería tiene como objetivo principal incrementar la presencia de los jóvenes en general y de las mujeres, en particular, en las disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.), especialmente en las ingenierías, tanto a nivel formativo como a nivel profesional.

El balance hasta la fecha es excelente, está teniendo una acogida estupenda y día a día aumenta el número de instituciones y empresas que se van sumando a Mujer e Ingeniería, un proyecto que es inclusivo, colaborativo y aglutinador de las múltiples iniciativas que, afortunadamente, se están realizando con éxito. Empezamos a desarrollarlo hace poco más de un año en la Comunidad de Madrid y ya lo estamos exportando a otras comunidades autónomas, con los principales actores sociales: Administraciones nacionales y autonómicas, Instituciones, colegios e institutos, universidades, padres, profesores, profesionales, responsables de empresas  y, en definitiva, a la sociedad en general.

¿Qué relación hay entre el mundo de la ingeniería y el de la gestión, que puede aportar un ingeniero a la hora de definir objetivos y estrategias en el entorno empresarial?

Los ingenieros estamos cada vez más solicitados para definir y desarrollar objetivos y estrategias y, en general, para ocupar puestos de alta gestión. Si bien, es necesario que desarrollemos un poco más las denominadas soft skills, como el liderazgo, el trabajo en equipo, la capacidad de comunicación, las relaciones personales, el emprendedurismo…

Cada vez estamos más convencidos de que estas habilidades si se suman a las que definen al ingeniero como la  vocación para innovar y para mejorar la vida de las personas; la pasión por las matemáticas; la motivación por hacer uso del conocimiento para resolver problemas; la capacidad de análisis, la perseverancia…. conforman un perfil profesional de un extraordinario valor para cualquier compañía. De hecho son unos de los profesionales más demandados y su proyección a futuro es inmejorable.

El hecho de que una gran parte de los participantes de una competición de gestión empresarial de tanta reputación como GMC España sean estudiantes de ingeniería ¿abre una nueva puerta a los ingenieros?

 Según la calificadora Standard & Poor’s, alrededor del 33 % de los consejeros delegados de las principales empresas, son ingenieros, por tanto, hay muchos ingenieros entre los principales líderes empresariales del mundo. Una estadística realizada por la misma empresa concluye que los actuales estudiantes de ingeniería tienen cada vez más probabilidades de convertirse  en CEO que los que estudian economía o finanzas, si completan su formación en estas materias.

Estos datos resultan lógicos si tenemos en cuenta la ya mencionada capacidad de los ingenieros para resolver problemas sin perder el objetivo final y sin olvidar que los pequeños detalles pueden hacer fracasar un gran proyecto.

Así mismo la habilidad de los ingenieros manejando los números y su análisis, hace que nos resulte más fácil hacer estimaciones, simulaciones, crear modelos empresariales, analizarlos, ensayarlos, obtener resultados, interpretarlos y corregirlos. Esta suma de conocimientos, habilidades y formas de trabajar nos proporcionan una serie de ventajas frente a otros perfiles profesionales, para dirigir una empresa.

Pero como ya dije antes, necesitamos de algunas otras habilidades y creo que iniciativas como esta competición de estrategia y gestión empresarial son una de las mejores herramientas para descubrirlas, desarrollarlas o adquirirlas.

Quiero felicitarles por esta iniciativa que año a año se hace más grande y va incorporando a nuevos socios. Otra de las fortalezas de GMC es su carácter internacional y considero que, además, es un polo muy importante  de atracción de talento, el mayor activo de cualquier sociedad.

 

Con motivo de la celebración del Consejo Mundial de Academias de Ingeniería (CAETS) queremos recuperar este artículo publicado en la Revista anual de Global Management Challenge en Junio de 2017. 

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